de nada sirve el adiòs*

domingo, mayo 01, 2011

Apareces tu.


Justo en el momento en que empezaba
A sospechar que la ilusión me abandono sin avisar.

Justo en el instante en que empezaba
A olvidar, a atreverme, a imaginar, a inventar.

Apareces tú y me das la mano
Y sin mirarme te acercas a mi lado
Y despacito me dices susurrando que escuche tu voz.

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